IFV PARTICIPA EN EL CIERRE DE LA SEMANA DE LA FAMILIA DE LA ARQUIDIOCESIS DE BUCARAMANGA.

Con la conferencia “Familia, proyecto de todos” hizo su participación en el cierre de la Semana de la Familia de la Arquidiócesis de Bucaramanga, el Padre Hoower Cajicá Remolina, Coordinador del Instituto de Familia y Vida de la UPB.

Con su particular estilo, el presbítero logró transmitir a los delegados de las pastorales familiares un mensaje muy especial: “Debemos cuidarnos para poder cuidar de nuestra familia. Debemos conocernos a nosotros mismos si queremos llegar a formar un proyecto serio de crecimiento familiar, basado en la espiritualidad y la salud integral, solo así podremos fortalecer nuestros procesos familiares”.

Gracias a la invitación hecha por el Padre Gustavo Mendez, Delegado de la Pastoral Familiar, el IFV tuvo una participación activa como promotor de la reconstrucción del tejido socio – familiar. Este proceso de regeneración de las relaciones familiares parte del cuidado integral que cada individuo tiene de sí mismo, el cual le permitirá poder cuidar de otros y formar las bases sólidas para un crecimiento conjunto con todos los miembros de su familia.

“Parte de la gracia que Dios ha concedido a las familias, es el hecho de la vida en comunidad. Pero tiene que ser una comunidad fraterna, saludable, conocedora de la espiritualidad y el amor de Dios; si las familias logran equilibrar su salud espiritual con la financiera, la social, la económica, la intelectual, y todas las demás áreas de su vida; podrán, en efecto, construir un proyecto de vida que les permita caminar unidos y trabajar por su bienestar como núcleo de la sociedad”, afirmó el Padre Hoower.

Con esta actividad, el Instituto de Familia y Vida se vincula de manera precisa a los procesos de la Pastoral Familiar y reitera su disposición de servicio a la ciudadanía de Bucaramanga y el área metropolitana, en materia de formación, asesoría psicológica y jurídica, con miras a orientar de la mejor manera a todos aquellos que deseen fomentar en sus hogares la sana convivencia, los valores y el crecimiento espiritual en el amor de Dios.